La comunicación en la era de los emojis

El 95 % de las personas que leen este artículo usan emojis. Su actual relevancia se ve reflejada en la existencia del Día del Emoji, la Emojipedia y un reciente estudio de Brandwatch, que ha analizado todos los emojis utilizados en Twitter durante los últimos dos años. Quizá te preguntes por qué el grupo de caritas e iconos que usas a diario causa tanto revuelo. Es importante mencionar que la comunicación es un fenómeno en constante evolución y que, en este cambio, la comunicación digital lleva la batuta. 

Los emojis son esenciales en los millones de mensajes que se envían a diario y surge la pregunta del millón: ¿Los emojis acompañan al mensaje o son el mensaje mismo? 

Pero… ¿de dónde vienen los emojis?

En 1982, Scott Fahlman, un profesor de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg, intentó facilitar la identificación de textos y comentarios dentro de una plataforma que se usaba como foro de debate en la universidad. Para su cometido decidió utilizar signos de puntuación: dos puntos y paréntesis de cierre “:)” para textos que tuvieran un tono divertido y dos puntos y paréntesis de apertura “:(“ para textos serios. Incluyó una pequeña nota para advertir que deberían leerse en vertical. Pronto, el nuevo uso de esos signos de puntuación se popularizó por toda la universidad y, después, por todo el mundo. 

En 1999 en Japón, Shigetaka Kurita fue el creador de los primeros emojis a color por parte de la plataforma de internet móvil NTT DoCoMo. Kurita buscó representar de manera simple las expresiones más usuales de la población japonesa. Así creó los primeros emojis que se popularizaron no sólo en su país, sino en todo el mundo. Actualmente, este conjunto de 176 emojis hechos por Kurita son parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

¿Enriquecen o empobrecen el lenguaje?

Los emojis se han convertido en parte fundamental de la comunicación digital, que impera en estos tiempos. La importancia de este recurso se ve reflejada en diversos estudios acerca de su uso y su función dentro del lenguaje. En ese tema entramos en muchas controversias, por ejemplo, según Emojimore ーun sitio web dedicado a definir los significados de todos los emojisー un 70% de las personas que usan emojis consideran que las ayudan a describir lo que piensan, mientras que un 24% considera que son una forma más contemporánea de comunicarse. 

A partir de lo anterior podemos inferir que la mayoría de las personas que usan emojis encuentran en ellos una manera de enriquecer nuestro mensaje, mientras que otro porcentaje menor lo toma como una alternativa de comunicación; es decir, el emoji no acompaña al lenguaje, sino que comunica un mensaje concreto por sí mismo. De acuerdo con la opinión minoritaria, los emojis podrían representar un menor uso de palabras, y por lo tanto podrían disminuir el acervo léxico de las personas. 

Lo cierto es que el uso constante de los emojis los dota de un significado cada vez más sólido. Incluso se vuelve más complejo porque algunos de ellos han adquirido connotaciones o presentan una adaptación de acuerdo con la cultura en la que se use. A propósito, la carita sonriente con lágrimas de risa fue la “palabra del año” en 2015 por la Oxford University Press. ¿Palabra? Sí, palabra.

Los emojis se consideran un tipo de comunicación universal que puede ayudar a facilitar la comprensión alrededor del mundo, sobre todo si consideramos que al enviar mensajes de texto es muy difícil (por no decir, prácticamente imposible) transmitir un tono o una intención en las palabras. En ese caso, los emojis cumplen su cometido: transmitir la intención emotiva. Cuando nos comunicamos personalmente y somos receptores del mensaje, no sólo recibimos la información de las palabras de la otra persona, sino que existe todo un discurso que comprende su tono de voz, el volumen, su gestualidad y su lenguaje corporal. Todo eso constituye el mensaje completo. En cambio, en la comunicación digital todo se vuelve más complicado porque queremos ser claros, pero concisos y directos. Esto justifica en gran medida los seis mil millones de emojis que se envían todos los días a través de aplicaciones de mensajería.

La universalidad de los emojis es su principal atributo, pero existen excepciones donde la nación nipona, cuna de los emojis, difiere con el significado que le damos a algunos en occidente. Por ejemplo, los tres carismáticos monitos que se tapan los ojos, las orejas y la boca respectivamente tienen su origen en un proverbio japonés que dice: “No ver el mal, no escuchar el mal y no decir el mal”, ilustrado con “los tres monos sabios”. Su representación iconográfica más famosa está en el Santuario Toshogu en la ciudad de Nikko. 

Otro emoji con diferente uso es la carita que resopla. En occidente es utilizado para representar el enfado y en oriente para denotar orgullo o satisfacción. 

Las manitas juntas, que en occidente utilizamos como una petición o para hablar de la acción de rezar, originalmente fueron pensadas para dar gracias a la manera oriental, con las manos juntas y la ligera inclinación. 

Otra curiosidad de los emojis, pero ahora relacionada con Apple, es que, según la Emojipedia, si se amplía el emoji de libro abierto puede leerse: “Esto va para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los problemáticos. Los ganchos redondos en agujeros cuadrados. Para los que ven las cosas de forma diferente. Para los que no les gustan las reglas y para los que no respetan el statu quo”. Se trata de un fragmento de “Los locos”, un texto utilizado en la campaña de Apple en 1997 (Think Different) y que el mismo Steve Jobs leyó.

La evolución de los emojis continúa 

Con el paso de los años los emojis han evolucionado y se han abierto a temas como la equidad de género y la diversidad.

 

Si consideramos que es un “lenguaje joven” ーpopularizado apenas en 2010ー vemos que  su crecimiento ha sido muy rápido; la variedad ha incrementado notablemente y todo apunta a que siga este mismo ritmo de manera indefinida.

Los estudios a gran escala (como el de Brandwatch) arrojan que el uso de los emojis y los acontecimientos y comportamientos sociales guardan estrecha relación. Además, esta información es valiosa y puede utilizarse para diversos fines, como estrategias de marketing o campañas políticas. Por ejemplo, los emojis tristes alcanzaron su pico en 2017 tras los ataques terroristas en Manchester y los emojis de alegría alcanzan su pico cada 25 de diciembre. En lo que va de la pandemia, los más usados han sido el emoji de bacteria y la carita con mascarilla. Además, Consorcio Unicode ha anunciado un nuevo emoji que busca resumir todo el sentir durante esta emergencia sanitaria: se trata de una carita con ojos de espiral (un recurso muy usado en las caricaturas japonesas), que refleja un estado mareado y abrumado. 

¿El arte y los emojis?

Como se mencionó arriba, los primeros 176 emojis de Kurita son parte del acervo del Museo de Arte Moderno de Nueva York, pero no es el único caso en el que los emojis y el arte se unen. Según la propia Emojipedia, la carita gritando (face screaming in fear) está inspirada en el famoso cuadro “El grito” de Edvard Munch, quien al pintar su obra no se imaginó que años después la usaríamos de forma tan común. 

Otro caso, no menos controversial, ha sido el de los “poemojis”, una nueva forma de expresión literaria según su creador, Dante Tercero. Se dispararon las opiniones cuando obtuvo la beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) en 2015 por su obra Poemojis. El debate giró alrededor del uso estético de elementos que se utilizan de manera ordinaria y lo que representó trasladar la poesía al “lenguaje” de las redes sociales. Sin embargo, más allá de las diferentes opciones, el hecho de que alguien se haya aventurado a considerar los emojis como elementos con un significado profundo, que en su conjunto puedan transmitir un mensaje y una experiencia estética, refleja que el uso de estos ya no se limita a simplificar ciertas acciones o estados.

Poemojis, Dante Tercero

¿Puede ser Poemojis el regreso a una escritura lolográfica de tipo oriental que se basa en la lectura de signos como los kanjis? No lo sabemos, pero nos gusta el debate y conocer nuevas opiniones. Lo que sí sabemos es que el uso y evolución de los emojis seguirá sorprendiéndonos año con año.