De maternidades, el mundo de la moda y el quehacer editorial. Entrevista con Kira Álvarez.

Desde hace 17 años ha dedicado su quehacer a la industria editorial, hasta llegar a convertirse en periodista de moda, estilista, productora, directora de contenidos y directora editorial. Kira Álvarez ha vivido en ciudades como Nueva York, Ámsterdam o Madrid y trabajado en revistas como Vogue, Harper’s Bazaar o Marie Claire. También ha ayudado a diferentes marcas de lujo a consolidarse en el mercado a través de su propia consultoría, Zinc. 

Hasta hace un par de meses Kira era la directora editorial de Marie Claire de Grupo Televisa, revista que tuvo que cerrar, al igual que muchas otras publicaciones este 2020, después de 30 años en México debido a las exigencias del mundo editorial y la pandemia. Además de su trayectoria, Kira es mamá de un niño, vive en la CDMX con su pareja y su perro frijol, y malabarea entre la maternidad, el hogar, el activismo feminista, abrirse un nuevo camino, tener una vida propia y trabajar. Kira nos cuenta lo que significa ser madre y editora de tiempo completo y hacia dónde se mueven el mundo de la moda y la industria editorial en este segundo semestre del año más difícil en la historia de muchas.

¿Hacia dónde crees que se dirige el mundo editorial en la era digital y tras la pandemia?

Creo que el mundo editorial, como cualquier medio de información, tiene que entrar en la revolución digital, lo que está muy bien porque se está democratizando la información y la gente ya puede crear contenidos sin tener que estar bajo una marca como Vogue o Harper’s bazaar.  Ahora todos somos potenciales creadores de contenido. Eso conlleva muchísima responsabilidad sobre qué es lo que estamos creando y sobre lo que estamos consumiendo, ya que vivimos también en la era de las fake news

El mundo editorial debe seguir la corriente hacia lo digital, democratizado de modo que haya más colaboradores y más oportunidad de colaborar con los medios. En la parte print nos vamos a dirigir a la era de la calidad. No vas a conservar una revista que sale publicada cada semana, llámese TVynovelas, TVnotas, porque son productos desechables de poco valor para el público. En la industria editorial tenemos que hacer que los productos que sean coleccionables, de alto valor para el usuario y no publicar semanal, quincenal o mensualmente, a lo mejor cada dos meses o incluso cada temporada, eso sería lo más inteligente para salvar la industria editorial. Estamos entrando a la era de ediciones especiales, pastas duras, mejor calidad de papel e impresión; el objetivo es regresarle el valor al papel y la importancia a la información para que, si bien todo mundo va a poder hacer contenidos en digital, lo que caiga en print sean contenidos de muchísimo valor con respaldo periodístico y visual.

Lo anterior me recuerda a dos revistas de alta calidad con las que colaboramos, 192 y DNA cuentan con las características que mencionas. A nosotras, como una editorial joven que nació en 2018, ya nos parecía una locura seguir apostando por el papel, y eso fue antes de la pandemia. ¿Cuál es la transición que deben hacer las revistas que ya no puedan imprimir? ¿Qué sigue en el mundo digital para que, como creadoras de contenido, podamos seguir teniendo presupuestos? Porque, como dices, todo el mundo crea contenidos, entonces estamos viviendo un completo encarecimiento de nuestros salarios. ¿De qué recursos crees que disponemos las personas en la industria para poder seguir publicando en digital?

Los recursos que tenemos en la parte digital ahora que tanta gente está generando contenidos en la guerra de los lives serán las ganas de publicar y el verdadero diferenciador va ser la calidad que tengamos en nuestros contenidos y en las colaboraciones. Eso poco a poco nos va a ir dando un respaldo y la validez que en el pasado nos daba el papel o un título, el “yo vengo de tal revista” que era tu carta de presentación para que la información que viniera en tu texto estuviera respaldada, respetada y validada. Hoy la batalla es para todos, tener colaboraciones y hacer contenido con muchísima información y con el respaldo de un buen periodismo porque eso nos va a dar validez en el mundo digital. 

Si bien es cierto que estamos peleando con los presupuestos hay que tener presente que las marcas se van a acercar primero a contenidos que estén respaldados por buenos colaboradores, lo que implica también crear buenas comunidades. Acabo de leer un post que justo decía que si el contenido era Rey la comunidad era su Reina, por eso para las marcas, al engancharse con un creador de contenido, es muy importante saber cuál es la comunidad a la que éste le está hablando, porque estas comunidades son las que van a respaldar los contenidos creados por esa persona, sitio o revista. Entonces creo que esos son nuestros recursos: calidad, validez y una comunidad que nos respalde. Me gusta mucho lo que decía una compañera periodista: que es momento de hacer colectivos, comunidad; si tú estás haciendo ilustraciones yo las puedo publicar, si tú estás haciendo textos, si tú estás haciendo videos… toda la gente tiene ganas de apoyarse y ese es el recurso más valioso que tenemos hoy.

Una de las cuestiones que admiro más de ti es cómo has balanceado el crecer profesionalmente con tu vida como madre, en pareja y como amiga, que es un tema que está invisibilizado. Por eso me gustaría que me platicaras, por ejemplo, cómo fue cerrar los últimos números de Marie Claire en casa con un niño chiquito y con todas las circunstancias que estamos viviendo.

Detrás de una revista o de un cierre editorial hay un equipo muy apasionado por la misma misión que tú tienes. Otra cosa importante es saber delegar muchas de tus funciones, sobre todo ahora en un contexto de pandemia, porque cuando íbamos a la oficina cada quien tenía muy bien establecidas sus funciones previo a y durante el cierre. 

El problema fue durante la pandemia,  pues se volvió muy complicado sobre todo porque tengo un hijo de dos años que está en el momento de explorar todo, subiendo, bajando. Nos tuvimos que ir a casa de mi papá porque mi novio se quedó atrapado en Tanzania durante una misión de Médicos Sin Fronteras y, para no quedarme sola aquí en la casa con él me fui a casa de mi papá para que nos pudiéramos dividir el cuidado de mi hijo, entonces también conté con su apoyo. De repente yo tenía un Zoom, una llamada o entrevista y ellos lo cuidaban. También he de confesar que he recurrido al uso de pantallas, aunque al principio me negaba, debí hacerlo ya que había veces que tenía que mandar mails, entonces decía “bueno pues ni modo una hora o media hora de celular”. 

Los últimos cierres fueron una gran experiencia porque ya no imprimimos, hicimos dos números sólo para digital, lo cual fue maravilloso porque me dejé ir. Ya no estaba limitada a un cierto número de páginas, subimos muchísimo nuestro contenido, pudimos tener más colaboraciones y ampliar las historias que ya teníamos programadas. Fue muy disfrutable no estar limitada y básicamente se logró gracias al equipo que teníamos en ese momento.

Apelando nuevamente a la comunidad, en Tinta Roja Editoras siempre hemos tratado de hacer red entre mujeres de todas las maneras posibles, pues como feministas que somos tanto tú como yo podemos aprovechar este momento para empoderarnos y para tejer redes más sólidas entre mujeres y tratar de darle oportunidades a las mujeres y disidencias. ¿Cómo crees que va el feminismo en ese aspecto?

En Marie Claire me di la tarea de que todas nuestras colaboradoras externas fueran mujeres, y aunque en el equipo interno si había hombres yo tenía muy claro que las colaboradoras debían ser mujeres. Si estábamos haciendo una revista para mujeres entonces debía de ser una revista hecha por mujeres periodistas, ilustradoras, fotógrafas… Sólo teníamos una sección, que era la última página de la revista, dedicada a los hombres “aliados”. Es muy importante apoyarnos en ese sentido. Incluso habían bromas de los hombres diciendo que no los queríamos en la revista, pero no es que no los quisieramos, simplemente hay otros espacios para ellos y esa revista era un espacio feminista.

No solamente empleaste mujeres, sino que también abriste canales para discutir temas de los que no se hablaba. Espero que próximamente puedas tener más espacios además de tus redes sociales, que son muy interesantes y hago un llamado a todas nuestras lectoras para que te sigan (@kira_de_moda) porque estás tratando temas importantes aún ya sin revista. Tu pasión por publicar sigue latente y la estás imprimiendo en tus redes. ¿Qué temas estás tratando ahora ahora que tienes aún mayor libertad?

En Mary Claire siempre tuve luz verde para hablar de cualquier tema. Se asustaban un poco porque creían que estábamos estirando mucho la liga, pero yo sabía que el público estaba listo. Sigo tocando los temas que trataba la revista, hace poquito tuvimos un live con Marie Stopes y hablamos sobre la masturbación femenina, que me parece un tema muy interesante; se viene la semana Internacional de la lactancia y vamos a tener varios lives, incluso uno con UNICEF para hablar un poco de la mercadotecnia detrás de las formulas infantiles y cómo afecta esto el desarrollo de los niños; vamos a estar hablando también con una mamá que tuvo COVID-19, quitando el mito de que se debe dejar de lactar si tienes coronavirus; también estamos hablando mucho de temas como la votación para la legalización del aborto en Veracruz que, lamentablemente, no se votó a favor. Sigo tocando los mismos temas que tocaba en Marie Claire, donde nunca se me censuró.

Tuviste una serie de lives sobre trabajo freelance. ¿Nos podrías dar algunas conclusiones que te hayan resultado interesantes para la gente que se está enfrentando al mercado laboral?

En la semana que tuvimos lives sobre trabajo estuvimos con un reclutador, con una chica emprendedora, y también tuvimos una de freelance con Fric Martínez que acaba de publicar Conviértete en un freelancer chingón con Editorial Planeta. Muchas personas, incluyéndome, nos quedamos sin trabajo durante la pandemia, y justo hablando del freelance y del emprendimiento notamos que es un buen momento para revalorar qué es lo que queremos hacer, si queremos seguir construyendo los sueños de alguien más o si queremos empezar el camino de una empresa propia.

Como freelance te darás cuenta que harás muchísimas cosas más que sólo tu trabajo, tienes que salir a venderte a ti, a tu trabajo y tu talento; tienes que entender cómo cobrar, porque estamos acostumbradas a recibir cada 15 días un cheque; aprender a administrarte, cómo hacer tu contabilidad y cómo utilizar tu tiempo. Se tiene la ventaja de ser dueño de tu tiempo y ya no tendrás jefes, pero tendrás clientes que muchas veces son más pesados que los jefes. 

La diferencia entre un emprendedor y un freelancer es que en el primero tienes que manejar gente, manejar a tu talento y en el segundo estás solita. Lo importante de este momento es la posibilidad que tenemos de hacer algo más con nuestro tiempo, con nuestro talento y con lo que ya aprendimos. En el live le pregunté a Fric qué pasa con la gente que está saliendo de la escuela y que no tiene tanta experiencia y lo complicado que es salir a buscar su primer trabajo y darse cuenta de que no hay, entonces él recomendaba que si están terminando la universidad se metan a hacer cursos, de becarios en algún lado o asistentes de alguien, el caso es que cuando salgan de la universidad traigan un extra, y en general quitarnos el miedo de emprender o de ser freelancer.

La reflexiones que trajo el COVID-19 sobre el tiempo, cómo lo invertimos y el nuevo sentido que este cobra cuando estamos 24 horas entre cuatro paredes ha hecho que, como emprendedora, aprenda a poner límites en mi trabajo, porque cuando estás encerrada y sola puedes pasar trabajando muchísimas horas al día sin parar. ¿Cómo crees que vayan a influir estas reflexiones de cuarentena a la hora de volver a las oficinas, si es que lo hacemos? Porque ese momento posiblemente va a llegar y no tenemos idea cómo va a ser ahora que incluso salir a la calle es agotador… regresas exhausta porque ya no estás acostumbrada ni siquiera a usar zapatos.

Pienso que muchas empresas van a adoptar el home office, principalmente por costos, es muchísimo más rentable no pagar un lugar y tener reuniones presenciales una o dos veces a la semana en un espacio de coworking, lo que nos da una calidad de vida totalmente diferente. De igual forma se está empezando hablar sobre legislar los tiempos de conexión para que no tengas que estar contestando mensajes después de tu hora de trabajo, por ejemplo. 

Debíamos aprovechar este momento para demostrar que podemos trabajar de forma remota, porque el miedo de las empresas previo a la pandemia era que no podían aplicar el home office porque no sabían si íbamos a trabajar, y ya demostramos que sí trabajamos e incluso hemos sido más productivos que nunca. Ahora sólo queda legislar los tiempos de conexión. Con eso controlado me parece que será algo increíble poder estar más tiempo en casa, cuando los niños ya se puedan ir a la guardería o a las escuelas porque ya vamos a tener más tiempo para trabajar. 

Así como hay que poner límites con nuestros jefes y decir “de tal hora a tal hora son las horas de trabajo y voy a estar conectada”, también debemos establecer los límites en casa, tener muy bien definidos los horarios para lavar, quehacer, hacer comida, etc. Ser un poco más estructuradas nos va ayudar. Lo que se decía es que debemos seguir con las rutinas que ya teníamos, despertar, ir a dormir y comer siempre la misma hora, porque en el momento en el que cambias tu rutina ya no hay una estructura y es ahí cuando se pierde la administración del tiempo.

¿Cómo funcionan ahora las cuestiones que aún tienen una necesidad de ser presenciales, como los shootings de moda? ¿Hacia dónde se dirige esta industria?

Justo estoy empezando a colaborar con una agencia de modelos y se me hace increíble que para los castings o para los shoots deben de hacerse una prueba de COVID y otra de anticuerpos. Es muy fuerte que soliciten la de anticuerpos porque ¿qué importa si ya tuviste?, me parece un poco discriminatorio, con la prueba de que no tengas en el momento es más que suficiente. 

En Nueva York las pruebas son gratis, entonces tú puedes ir a cualquier centro de salud y te la hacen,  el tema es cuántas pruebas van a haber disponibles, pues se hacen cada casting  o incluso en algunos casos cada que se va la oficina. De igual forma los castings y las sesiones de fotos requerirán precauciones como la distancia, cubrebocas, zonas sanitizadas, etc.

¿Y qué hay de los desfiles de moda?

Ya comenzaron a haber algunos, uno o dos que sí fueron presenciales pero la mayoría están siendo por live streaming. Todavía no hay nada de presentaciones, aunque yo creo que van a empezar a haberlas a ciertos editores con grupos pequeños para ir a ver las colecciones. Muchas marcas como Gucci y Saint Laurent ya dijeron que no quieren tener tantas colecciones al año, planean hacerlo más atemporal, lo que es un gran acierto porque antes la producción era demasiada, estaban forzando mucho la máquina y el sistema creativo. Imagínate estar produciendo cuatro o cinco colecciones al año cuando además el desecho es impresionante. Hay marcas como  Burberry que, para no exponer sus piezas como bolsas, zapatos o ropa en rebajas, las destruían. Es bueno comenzar a alentar la industria, que es una de las más contaminantes. Esa es una de las mejores cosas que deja la pandemia.

¿Qué hay de los cuidados del hogar y la enorme brecha de género que vivimos?

Creo que gracias a esta pandemia la gente que se quedó en casa pudo ver todo lo que las mujeres hacemos en ella y que además son trabajos no remunerados. Es muy importante hablar de cómo las mujeres nos encargamos no sólo de traer dinero a casa, también de cuidar niños, enfermos y ancianos, y de cuántas horas las mujeres empleamos en el hogar. 

Creo que como empleadoras tenemos la gran responsabilidad de ser empáticas y preguntar cómo está la gente, más allá de cómo va el trabajo,  porque cuando tú no cuidas de tus empleadas a un nivel emocional nunca van a rendir de una forma positiva ni para ellas como individuos, ni para la empresa. Hoy día hay mujeres sufriendo una presión mucho mayor porque deben cargar emocional y económicamente con sus familias, encargarse de pequeños y pequeñas que antes no estaban en la casa y si alguien se enferma también se ocupan de los cuidados.

Nosotras tomamos una semana de vacaciones intermitente, que no es obviamente como cuando te vas a la playa, pero sí, por lo menos, te permites el espacio mental suficiente para volver al trabajo despejada de todos los problemas que ya estás cargando. Y no sabes cómo ha cambiado nuestra productividad y también la forma en que hacemos equipo porque cuando estás conociendo el estatus de vida de las personas, los equipos de trabajo se hacen mucho más cercanos, mucho más amables y la experiencia de trabajar se vuelve mucho más bonita.

Además creo que es necesario ser flexibles. Yo antes de ser mamá decía “tal día es el deadline y sino lo entregó…” era una presión por entregar enorme que, después cuando me hice mamá, me di cuenta  de que hay otras prioridades y que realmente no hay deadline que sea inamovible, no es como que estamos curando el coronavirus. Debemos ser flexibles  y empáticos con las demás personas y con sus situaciones, porque nunca son las mismas.

¿Qué sigue para ti?

Estoy en proceso de entrevistas con algunas empresas. Creo que para ser exitoso en la industria se debe trabajar muchísimo y hacerlo por pasión, no tanto por el dinero, porque cuesta mucho llegar a hacer dinero. Se debe ser constante y muy disciplinada, que el talento sin disciplina no es nada. Siempre que entregues algo, cualquier proyecto que hagas, debe ser excelente. Entonces el consejo sería: intenta ser excelente siempre, no sólo de vez en cuando porque sino no te creas una reputación y en este trabajo la necesitas para que la gente te llame a sus proyectos y ser excelente sólo se consigue siendo disciplinado y constante.